Cuánto cuesta hacer el Camino de Santiago
Presupuesto real por día, según el tipo de alojamiento y el ritmo que elijas.
No hay un único presupuesto: hay cuatro
El Camino de Santiago se puede hacer con muy poco dinero o con bastante más, y ambas formas son igual de válidas. Lo que más cambia el gasto diario es el tipo de alojamiento (albergue público, privado, hostal u hotel) y si comes menú del peregrino, cocinas tú mismo o sales a comer fuera cada día.
Como referencia general, la mayoría de peregrinos que combinan albergue y algún capricho gastan entre 30 y 50 € al día. Por debajo y por encima de esa franja también se puede caminar perfectamente; aquí tienes las cuatro franjas más habituales para calcular tu propio presupuesto.
Cuatro formas de plantear el gasto
25–35 €/día · low-cost
Albergues públicos o municipales (6–12 €), cocinar en el albergue o menú del peregrino económico, sin extras ni traslados de mochila.
40–55 €/día · estándar
Combinación de albergues públicos y privados, menú del peregrino la mayoría de días, algún café o cerveza de más sin agobiarse.
60–90 €/día · confort
Hostales o pensiones con habitación privada casi cada noche, comidas a la carta, y traslado de mochila algunos días exigentes.
100+ €/día · sin mochila
Hoteles, traslado de equipaje diario, comidas completas y taxis puntuales. El Camino sin renunciar a comodidad.
Trucos que no bajan la calidad del viaje
Rellena la botella en las fuentes
El Camino tiene fuentes potables frecuentes en la mayoría de rutas; ahorra en agua embotellada sin pasar sed.
Cocina cuando el albergue tenga cocina
Un supermercado y una cocina compartida pueden bajar el coste de la cena a la mitad frente a comer siempre fuera.
Evita fines de semana en los tramos más populares
Los últimos 100 km de cada ruta suben de precio y de ocupación los fines de semana y en fechas señaladas.
Lleva algo de efectivo
Muchos albergues rurales y bares pequeños todavía no aceptan tarjeta, sobre todo fuera del Camino Francés.
Lo que la gente suele olvidar calcular
No contar los "extras"
Transporte de vuelta a casa, algún día de descanso en hotel o recuerdos: súmalos aparte del gasto diario de ruta.
No reservar en temporada alta
En junio–septiembre, improvisar alojamiento puede salir bastante más caro o dejarte sin plaza en pueblos pequeños.
Ir solo con tarjeta
Sin efectivo de reserva, puedes quedarte sin poder pagar en un albergue rural sin datáfono.
Olvidar el seguro de viaje
Un imprevisto médico o una cancelación sin seguro puede costar mucho más que todo el presupuesto del Camino junto.